Enfermedad inflamatoria intestinal

La enfermedad intestinal inflamatoria (EII) engloba principalmente la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn, ambas de origen autoinmune.

  • La enfermedad de Crohn puede manifestarse en todo el tubo digestivo aunque se localiza con más frecuencia en el intestino delgado. Los síntomas habituales son la diarrea, el dolor abdominal y la pérdida de peso.

  • La colitis ulcerosa en cambio afecta únicamente al intestino grueso y produce úlceras o llagas en la pared interior del intestino. La sintomatología más común es la diarrea con moco y sangre o estreñimiento, dolor abdominal y anemia.

Ambas patologías cursan con etapas de brote (activas) y de remisión (sin actividad inflamatoria). La etiología de la enfermedad intestinal inflamatoria es multifactorial y compleja. A día de hoy se han identificado factores genéticos del sistema inmunológico y componentes ambientales que predisponen a estas enfermedades. Otros aspectos se siguen estudiando en este momento.


Dentro de los factores ambientales encontramos la dieta, la exposición a tóxicos y la influencia de la microbiota intestinal. Cambios en la composición y desequilibrios (disbiosis) de las bacterias intestinales parece ser uno de los factores más importantes en la patogenia de la enfermedad inflamatoria intestinal.


La alimentación impacta directamente tanto en la salud intestinal como en la microbiota. Dietas bajas en fibra y altas en gluten, azúcares y productos ultraprocesados pueden alterar la permeabilidad intestinal, disminuir la cantidad de bacterias beneficiosas y crear un ambiente idóneo para el sobrecrecimiento de bacterias patógenas.

En estos casos será de gran importancia investigar las sensibilidades alimentarias del paciente para ver frente a qué alimentos está reaccionando el sistema inmunológico y creando inflamación intestinal.


Otro de los factores bien conocidos en la patogenia de la enfermedad intestinal inflamatoria es la Vitamina D y su deficiencia, ya que es una vitamina esencial para el correcto funcionamiento del sistema inmunológico y la salud de las mucosas intestinales.


¿En qué te podemos ayudar?

Desde la Nutrición podemos ayudarte:

  • Estudiando tus Sensibilidades Alimentarias a través del examen de Sensibilidades alimentarias y con ello personalizar la pauta nutricional.

  • Sanando el intestino permeable.

  • Equilibrando la microbiota intestinal.

El tratamiento nutricional es complementario al tratamiento indicado por su médico o especialista, en ningún caso éste sustituye el tratamiento farmacológico. No pretende curar la condición, sino mejorar la sintomatología del paciente para mejorar su calidad de vida, reducir la incidencia de brotes y aumentar de remisión.


En último lugar, no debemos olvidarnos del componente psicológico, pues suele ser el factor más frecuente en el desencadenamiento de los brotes. Por ello, en Clínica Belgar recomendamos tanto el enfoque nutricional como psicológico para potenciar la eficacia del tratamiento farmacológico en personas con enfermedad inflamatoria intestinal.








Maria del Mar López Ruíz

Nutricionista

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